Lo interesante de susodicha peda fue la banda de metal que hizo su aparición en el patio de mi casa, nada más y nada menos que Voltax, una banda de metal que no había escuchado antes pero que conocía al guitarrista, porque en alguna otra peda en mi casa (donde por cierto tocó el beto) estaba ahí, Enrique se llama, y justamente mi novia en turno lo conocía porque eran contemporáneos en el conservatorio (nacional de música): Así pues conocía más que de vista al guitarrista este, después me enteré que tenía una banda de metal y todo el rollo y total que el viernes rockearon el patio de mi hogar.
Lo sorpresivo es que tocan bieeeeen chingón, y como suele pasar con todo el metal en México, es admirado y apreciado en todos lados menos aquí. Voltax vende sus discos (bueno el ep y su disco) hasta en japón. Así que en cierto modo fue aparte de un placer verlos en vivo, saludarlos y darles chelas; una especie de honor, espero que en la próxima fiesta toque Zoé, jojojojo.
La peda terminó temprano 4 am, pero yo me fui a dormir temprano como abuelito porque debía trabajar. Además de que me sacarían uno de mis oh poderosos (e inútiles) terceros molares, así que después de una jornada de hueva en el trabajo y comer lo más que pude fui con el dentista.
Nada complejo, extracción de muela y ya, si claro, eso para muelas normales. DOS PINCHES HORAS con la boca abierta, cartuchos y cartuchos de anestesia, el disco de canciones en portugués de Brasil escuchado dos veces, en fin, tortura física y mental. Al menos ya sé que soy tolerante a la anestesia, reafirmé mi hueva por el portugués, y que tengo dientes fuertes, tan pinche fuertes que para cortarlo se llevó media hora.
Total que después de la cirugía me encontraba aburrido, solo, con un dolor de poca madre y sin algo que hacer, así que la solución fue poner al pedo el Linux en mi lap. Simplemente chingón, carga rápido, tiene efectos chingones y todo el pedo.
Así que como verán, no paso nada el fin de semana como para hacer una entrada de blog que no parezca más que un diario de una niña de 15 años.
Mención especial a la chica coqueta (o no coqueta, no sé) que me llamó sorpresivamente ya en la noche y que me sacó del tedio, me divertí ese rato en el teléfono. Lo que me surgió la duda, ¿quien pagó la llamada, mi cel o su nextel? en fin. Dejen que inicie la semana, me sacuda el tedio, se baje el dope de la horda de pastillas que consumo para el dolor, y ya habrá de nuevo posts inteligentes (ja, como si los demás lo fueran).
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Escuchando a: Deftones – Bored
via FoxyTunes










