Vuela, vuela

Yo cursé la preparatoria en una escuela de aviación, ¿por qué? porque quería ser piloto (bueno, todavía quiero pero es casi imposible) y ya para el ultimo año comencé a tomar horas de simulador, porque como son bien pinches caras y para salir de piloto te piden pinchemil horas en un simulador, luego en otro y ya luego de vuelo, pues ya había comenzado a apuntarme horas a mi bitácora…

El otro día me encontraba leyendo a Tan bonita y tan encabronada y me dio risa su post sobre los pilotos de avión, y a la vez me hizo recordar que la aviación no es cosa fácil.

Yo cursé la preparatoria en una escuela de aviación, ¿por qué? porque quería ser piloto (bueno, todavía quiero pero es casi imposible) y ya para el ultimo año comencé a tomar horas de simulador, porque como son bien pinches caras y para salir de piloto te piden pinchemil horas en un simulador, luego en otro y ya luego de vuelo, pues ya había comenzado a apuntarme horas a mi bitácora. En fin, a lo que iba es que volar un avión no es cosa fácil, pero a la vez no es algo tan complicado, a menos que enfrentes a la madre naturaleza.

Si no leyeron el post de Tan bonita y tan encabronada, decía que le cagaba que la gente aplaudiera cuando aterrizaba el avión, porque después de todo, era el trabajo del piloto. Y sí, tiene razón, no le aplaudes al que te entrega tu pizza justo antes de que se cumplan los treinta minutos, y tampoco le aplaudes al conductor del metro cada que llegas a una estación. Lo cierto es que el entregarte tu pizza o llegar tarde a la estación San Pedro de los Pinos, no son actos de extrema sabiduría, ni de gran habilidad.

Pilotear un avión, sí lo es; mientras que mantener en vuelo un aeronave, o seguir una ruta no requiere de una habilidad extraordinaria, enfrentarse a los riesgos que hay, sí lo es.

Existen pilotos mediocres, estúpidos o simplemente malos, como los que se dice pilotean las aeronaves del gobierno, sí, como en el que viajaba Mouriño, pero hay pilotos chingones como los que hacen esto:

Aterrizaje con viento cruzado de un 747 (Uno de los aviones comerciales más grandes del mundo):

Click para ver

Se ve fácil, claro claro, pero el 747 es taaaaan grande que puede transportar al transbordador espacial.

Ya que tienen una mejor idea del tamaño, pueden ver dos videos más de aterrizajes de 747 con viento cruzado:

Aquí y aquí

Y eso que haya aviones más grandes todavía, pero si lo que quieren es aplaudir sin venir sentados ahí dentro con los huevos en la garganta, pueden hacerlo viendo a los Ángeles Azules, y no, no me refiero al cumbianchero con su novia buenota, no señor, me refiero al orgullo aéreo de US Navy. (No sé si sean gays por ser marinos, pero estos tipos pilotean bieeen chingón). O si prefieren estar al servicio de La reina de Inglaterra, entonces lo suyo son los Flechas Rojas (y no, no son los del autobús).

Blue Angels

Red Arrows

Esto es todo por hoy, me despido rompiendo la barrera del sonido.

PD. Los videos y las fotos suponen desplegarse en esta misma página (la pantalla se oscurece y se ven las imagenes o videos) si no es así, favor de comunicármelo.

PD2. Comunicarme si y sólo si no están usando Firefox.

Los Años Maravillosos

Yair: …oye, ¿te acuerdas de los años maravillosos?

Dani-el: ¿de los míos o del programa?

Yair: Jajajajajajajaja

Mis años maravillosos ¿pasaron ya? ¿los estoy forjando apenas? ¿nunca tuve? ¿nunca tendré? cierto es que tuve buenos años, buenos meses y buenos momentos, ¿maravillosos? sí, algunos lo son por mucho.

Mis años maravillosos pasaron ya, hay que aceptarlo, sería bueno forjarme algunos nuevos, porque actualmente todo se me terminó, incluso los kilos que perdí en mi depresión cuando Diana se fue, ya volvieron, es preciso que recupere esa pérdida (la de Diana no, la de los kilos).

Problema: recuperé los kilos que había perdido durante mi downward spiral.

  • Solución A (La más eficaz): Conseguir una nueva novia, quererla igual y que luego se vaya, es una excelente opción, así, si la quiero más perderé aún más kilos.
  • Solución B (La más popular): Ir al gimnasio, fuck no, yo no nací para el ejercicio, y miren que dentro de mi downward spiral, probé yendo al gimnasio, y todo iba bien, hasta que cerró el susodicho gimnasio. Funcionó, me mantuvo con la mente y el cuerpo ocupados, y ayudó a librar amenamente la depresión y claro, me quitó de menos un kilo de mas.
  • Solución C (La más estúpida): Dietas
  • Solución D (La que elegí): Disminuir mi régimen alimenticio, esto es, dejar de tragar un chingo y comer como un ser humano normal.

Esto es, de comer 15 tacos al pastor y 2 grigas a comer 10 tacos al pastor. y así no haré dieta, no limitaré lo que como, sólo comenzaré a comer en proporciones moderadas.

A decir verdad comencé desde el domingo y, estoy como drogadicto en rehabilitación, cuando llega la hora entre la comida y la cena, puts, no hallo dónde meter la mente que no sean fritangas, tacos, gorditas, gansitos, uy, infinidad de cosas que puedo comer en esas largas horas (porque como a las 2 y suelo cenar como  a las 10). Pero lo lograré y, cuando sea el mismo gordo pero con un estomago de hombre normal podré decir Ah, recuerdo esos años cuando era gordo y comía un buen, e indudablemente alguien me dirá, pero si todavía estás gordo we, sí pero ya no como tanto…

Jojojo, seguramente para los que no me conocen, me imaginan así super obeso sentado 24/7 en una computadora. Lamento desilusionaros porque no estoy obeso, sólo un tantito panzón, pero de igual manera a veces si paso un buen de tiempo en la computadora.

Y así, en uno de esos lapsos que paso en la computadora me topé con un tesoro que nos hará recordar nuestros años maravillosos.
Hurgando en la red fui a dar con la serie completa con doblaje en español de México de la bienaventurada serie de The Wonder Years, sí, esa misma, Los Años Maravillosos, con Kevin Arnold y Paul Pfeiffer (que todos creían que era Brian Hugh Warner, mejor conocido como Marilyn Manson), y con Winnie Cooper. (^_^)

Está en youtube, así que les aconsejo que se la bajen de ahí porque no sé cuánto tiempo dure antes de que la quiten por problemas de autorías. aquí les dejo el Intro ya que los demás capítulos no lo tienen.

Y así como yo revivo mis años maravillosos (cuando tenía novia, pesaba menos y era menos mamón), los invito a que revivan si no sus años maravillosos, sí los de Kevin Arnold.

Atásquense ahora que hay lodo

De las relaciones que se terminan

Íbamos a vivir toda la vida juntos.
Íbamos a morir toda la muerte juntos.
Adiós.

No sé si sabes lo que quiere decir adiós.
Adiós quiere decir ya no mirarse nunca,
vivir entre otras gentes,
reírse de otras cosas,
morirse de otras penas.
Adiós es separarse ¿entiendes?, separarse,
olvidando, como traje inútil, la juventud.

!Íbamos a hacer tantas cosas juntos!
Ahora tenemos otras citas.
Estrellas diferentes nos alumbran en noches diferentes.
La lluvia que te moja me deja seco a mí.
Está bien: adiós.
Contra el viento el poeta nada puede.

A la hora en que parten los adioses,
el poeta sólo puede pedirle a las golondrinas
que vuelen sin cesar sobre tu sueño.
Serenata
Manuel Scorza

Y te ves obligado a decir adiós, deseando gritar hasta luego, hasta mañana, hasta cualquier día que no sea un nunca; te ves obligado voluntariamente a decir adiós, aunque quieras gritarle no te vayas, quédate, vamos a caminar juntos; debes decir adiós, porque así lo quiso, y así es como debe ser, porque de otro modo no se puede.
¿Cómo se soporta el peso que no se ve pero te oprime contra el piso? ¿cómo calmas el asfixia que te mantiene aferrado a la almohada? ¿cómo es posible que hayas dicho adiós, y peor aún, hayas tenido que creértelo? No sé.
Decir adiós es siempre doloroso aunque sea un adiós con fecha de caducidad. Terminar una relación siempre es un sinónimo de decir adiós queriendo decir te veo mañana.

Mañana. Ese día que no es mañana ni pasado mañana, ese mañana que no tiene fecha pero tiene nombre y dice «Cuando ya no me duela tu ausencia» es el día en que habrás conquistado el adiós.
Un amor que cuando no se termina pero lo terminan deja un hueco que se debe rellenar con soledad y que no debe llenarse con otro amor.

¿Amigos? pero es es un adiós, separarse, ¿entiendes? separarse, y los amigos no se separan, no se puede ser amigos, no se puede ser más que dos pedazos que se harán falta de muchos modos, pero nada más. Podrán ser amigos cuando ya no se ame, cuando la vida de uno no abra heridas, no levante mares de envidia, no irrumpa con terremotos de lo que pudo ser, cuando la vida de uno no sea mas que una vida más, con la misma importancia que la tienen todas; entonces sí, se podrá trabajar por una amistad, y caminar el sendero de los amigos.

Sucede que después del adiós uno debe luchar por llenar vació de su silencio con un silencio propio, tirar los sueños rotos, guardar los que faltan por romper, uno debe aprender de su soledad, analizar, crecer, uno debe enfrentar a sus demonios, a sus fantasmas, uno debe partirse la madre para todo lo que sea necesario y no morir en el intento. A fin de cuentas el adios como dije, tiene fecha de caducidad. Ya se verán un día, y brindarán «Por tí y por él, por mí y por ella» y todo habrá sido el camino recorrido que nos hace fuertes, experimentados y sabios, lo suficiente como para saber qué hacer en el siguiente adiós.

No hay porque desistir al adios, a fin de cuentas, pasará…

Con fecha de hoy retiro de tu vida mis tropas de ocupación.
Me desentiendo de todos los invasores en cuerpo y alma.
Nos veremos las caras en la tierra de nadie.
Allí donde un ángel señala desde lejos invitándonos a entrar:
Se alquila un paraíso en ruinas.
Juan José Arreola.
Cuando los enamorados deben decirse adiós, siempre queda ese vació de no querer separarse, al menos cuando los enamorados, enamorados estaban, y sí uno todavía lo está. Hablo de cuando dices adiós al que es el amor de tu vida. (entiéndase como amor de tu vida al mas grande amor que has conocido en lo que llevas de vida) y entonces te quedas como pendejo con las manos vacías, entre buscando cómo no perderlo, y cómo sentirte bien, más bien, cómo no sentirte tan de la chingada. Recuerdo cuando pasé por ahí la última vez, el mundo, es verdad, se está cayendo a pedazos y uno ahí, sentadito sin hacer nada, pero no hay nada que hacer, no existe poder que detenga esa sensación de mellevalaputamadre que no sea: o me mato, o regresas; y como no te vas a matar, y ella no va a regresar, pues te la comes toda, y andas ahí, respirando (con dificultad, pero de menos no te mueres).
Y te dice: Tranquilo, el mundo no se va terminar, y ese es el puto problema, que el mundo no se termina en ese preciso instante y ya, todos directito a la chingada y santo remedio, ah pero no, ni creas que te libras así de fácil de esta, te espera un VTP a la tierra de la desolación, el paraíso de las noches tristes, el afrodisíaco aroma de la jodides ya te llega, y ¡oh sorpresa!, ya estabas abordo pero nadie te lo había dicho.
Tu relación termino, hay que afrontarlo, y lamentablemnete no hay unas pastillas de amnesia, jarabe para el olvido y no puedes dormir y despertar cuando ya todo haya pasado. Debes decir, «ni pedo, se terminó» y te debes de poner las pilas o como dijimos, te quedas ahi tirado respirando.

Recuerdo la vez anterior a la última que dije adiós, con el en aquél entonces amor de mi vida (que fácil uno habla de amor cuando no lo tiene, jajaja) en aquél entonces libré el adiós, libre su ausencia, y cuando ya en la últimas, me enamoré otra vez, y del amor viejo quedó una buena amistad. (después la historia se repitió pero más duro y más cabrón) pero sé que se puede, una y otra vez como dice un proverbio japonés, «Así me cayera diez veces, once me levantaría» es una pena que uno no se repone del todo cada que se levanta, y que tampoco deja de extrañar…

Ríanse de su pendejada…

Aprovechando lo freso de la sinceridad y todas esas cursilerías, les traigo un poco de humor auto referencial.

A continuación listaré situaciones en las que bien me he ganado el premio «Don pendejo» ya sea por lo cómico de la situación o lo estúpido de la misma (El orden es como las fui recordando):

  1. La vez que estuve a dos instantes de intentar comprar condones en una farmacia… VETERINARIA. Jajajaja, pues sí, como lo leen, iba yo muy contento a adquirir preservativos (porque soy un hombre responsable) y no leí que debajo de la gran leyenda FARMACIA decía VETERINARIA. Así que conforme iba entrando al lugar mi cerebro comenzó a asimilar la poca relación que tenían los bozales, cadenas y los perros enjaulados, con una sacrosanta farmacia. Que suerte que me percaté a tiempo, sino, jajaja no ma, imaginen…
  2. La vez que jugando ajedrez me caí de la silla, dos veces en menos de 5 segundos. Resulta que estaba en una intensa partida de ajedrez con mi hermano mayor; sumergido en la recta final de la partida, la pata trasera de la silla se rompió tirándome cómicamente al suelo. En el preciso instante en que todos reían (entiéndase todos como mi contrincante y un espectador) yo, aun inmerso en las jugadas del tablero, rápidamente me puse de pie, acomodé la silla en su lugar, y me senté, lo que evidentemente duró segundos pues la silla sin pata me propino otra caída aún más humillante que la anterior.
  3. La vez que me atropellaron. Si se ve desde el punto de la ironía: Iba saliendo del DOCTOR, con mi madre después de consulta de su OPERACIÓN de la nariz; cruzando la calle sobre el PASO PEATONAL, justo en frente del HOSPITAL ESPAÑOL; la persona que llamó a la ambulancia fue el DOCTOR que acababa de atender a mi mamá, y dicha ambulancia sólo tuvo que dar vuelta en u, para dejarnos en el hospital. Por cierto mi cuerpo del madrazo voló como a unos 100 metros de un PUENTE PEATONAL. Después de eso regresé al hospital varias veces, me dieron gorra, pulsera, chamarra y calendario (^_^).
  4. La vez que no entendí sino 10 minutos después, este chiste:-¿Qué haces si despiertas a media noche y ves flotando tu televisor?

    -no sé

    -le disparas al negro

    Cuando lo entendí, obviamente reía estúpidamente solo y todos se reían pero de mi.

  5. La vez que di la impresión de ser un homosexual que gusta del sexo salvaje.

    Situación: Me encontraba en un OXXO degustando una radioactiva sopa Maruchan con un amigo, dicho amigo había inundado su sopa con media botella de salsa valentina (ya imaginarán la bomba gástrica) y total, salimos de ahí y le pedí me acompañara a comprar condones al Sanborns. Así paso y mientras yo elegía marca, modelo, tamaño, aceites, lubricantes y demás, total que mientras yo veía qué pex, mi amigo se paseaba por ahí pendejeando, así que después de elegir dos paquetes grandes y un tubo de lubricante, cuando la señorita me cobra y me extiende mi compra, mi amigo dice (refiriéndose a la sopa maruchan) «no ma, ahora si voy a resentir esto en la noche», y en ese momento la cara de la señorita que atendía y de us amiga, fue invaluable, de foto. Lástima que yo aguanté la risa como pude y salí del lugar, al salir mi amigo extrañado preguntaba que de qué carajos me reía tan efusivamente… ahí surgieron los Momentos de Humor Homosexual Involuntario.

Diría mi hermano menor: Ríanse de su pendejada…

—————-
Estaba escuchando: Peste Noire – Le mort joyeux
via FoxyTunes

¡Super!

Haría que las cosas dejaran de existir con mi asombroso poder de la negación
Caballo Negro
Después de ver Batman, y con eso de que está Handcock en el cine (la cual no he ido a ver), regresaron a mi cabeza aquellos recuerdos de cuando niño jugaba a ser algún personaje de caricatura, cómic, juego y demás, como ser un caballero del zodiaco o un gato samurai. En aquel entonces jugar a tener poderes era para luchar contra supervillanos, y salvar al mundo de las fuerzas del mal, todo antes de lavarse las manos y sentarse a comer.

Me pregunto cómo usaría los poderes de super héroe ahora que ya no soy un niño, y me gusta el sexo, el humor irreverente y las mujeres…

[Sonido de fantasía cuando entras a un sueño si todo se pone borroso y cambia de imagen]

Me abastecería de cuantos discos, dvd y series que me gustan, hubiera en Tower Records o Mix Up
¿Cómo? fácil, con mis poderes de Jedi/Sith.
Entraría a la tienda, comenzaría a llenar mi canasta o bolsa de dvds y discos, y me dirigiría a la caja, el cajero comenzaría a hacer la cuenta, y a quitar sellos y a empacar todo, y cuando me diga:»son nosécuantos pinche mil pesos» yo, con un discreto movimiento de mi mano diría»Usted no necesita pagar esto» y el repetiría «usted no necesita pagar esto» me daría mi bolsa y me iría feliz por un helado del Nutrisa (gratis, por supuesto).

Pasaría los fines de semana al rededor del mundo, pues volaría invisible a Fiji, Hawai, Londres, Tokyo, Estambúl, y no me preocuparía mi salud porque Sano rápido, jojojojojo.

No podría mantener una relación estable, quién podría si puede tener sexo a la velocidad de la luz, y además no cansarse. NADIE, pero igual me divertiría hasta que me haya aburrido de ser un libertino, mejor dicho un super libertino, entonces ahí lucharía contra el crimen de una manera ruda y sin piedad (ni habilidades) como no poseeo conocimiento alguno de las artes marciales haría actos semidescarados de suma super violencia y super escándalo, volar autos, ráfagas intensas de rayos de fuego, y sí mataría así nomás, a la mara, a los narcos, a los pobres (¿dije pobres?, quize decir a los pobres diablos corruptos, si eso), y después zaz desperecería tele transportándome justo a la cama de Tora Birch.

Algo super intenso sería dominar al mundo o destruirlo, sé que me la pasaría mu bien luchando contra los militares gringos, pero no sé, la idea de Tora Birch y dvds gratis es muuuuuuuuy tentadora…

También me gustaría ser un Crime Lord, jajajaja, pero esa es otra historia.