¡Gracias Batman!

Hoy (bueno ayer) domingo 20 de julio de 2008, logré (con ayuda del Caballero de la noche) llevar a mi padre al cine.

Mi jefe tiene años que no se para en una sala de cine, pero neta, un buen, él es de los que cuando tuvimos edad suficiente como para ir al cine sin él (osea cuando yo iba en la secu) dejó de visitar el recinto del séptimo arte. Ve las películas cuando ya las pasan en cable.

Un hecho normal, una costumbre de que mi jefe no va a l cine, a mi jefa si la he llevado a ver algunas movies, sin problema, gustosa se une (aunque se duerma siempre), pero mi jefe, jamás, no importa cuanto hable de la película, o del director, o de que le busque relación con las cosas que le gustan para que vaya, no señor, mi padre se niega rotundamente.

Pero Batman hizo posible esa acción el día de hoy (bueno ayer), mi padre accedió ir al cine conmigo y uno de mis hermanos, después de como 10 años estábamos ahí mi jefe mi hermano mayor y yo, entrando a una sala de cine, fue hasta raro, y medio emocionante.
Más que algún sentimiento enternecedor y esas mierdas hippies cursis, fue la satisfacción de: NO MAMES, TRAJE A MI JEFE AL CINE, A HUEVO.

AH, NO MAMES, AHORA CAIGO, NO TOMÉ FOTOS, putssssssss

Jajaja, bueno, tengo el boleto, testigos, y mi mamá me recibió cuando la vi, con un «¿Que llevaste a tu papá al cine?» jojojo, debe darme un premio, que debo admitir, la mitad es para Batman, si no fuera que todo lo que ronda de la movie (noticias, comentarios de radio, y esas cosas) mi discurso e invitación no hubieran obtenido el efecto ganador.

Te debo una Batman.

Así que por eso ya van tres veces que veo la película, y por como pintan las cosas me faltan dos más. Pasar tiempo en el cine, de manera tan breve en esta semana, sumado a mi hunger for lust, me hicieron pensar en las posibilidades de romper mi regla de no hacer cosas que no son ver la película en un cine (osea, fajar estoicamente en las butacas). Sólo una vez lo hice así tal cual, y fue en la secu, (debido a que mis ojos se desviaban automáticamente a la cinta) instauré mi regla personal. La cual ha perdurado y que ahora estoy tentado a quebrar, creo que después de tato tiempo esa emoción, adrenalina, coqueteo, intercambio de fluidos, y amorosa situación; vendría como un regalo que no podría negarme a aceptar.

Sólo dos problemas:

  1. Mi ética tiende a ser inquebrantable en un 99.9%
  2. No tengo con quien
Batman debió haber dejado a mi jefe en la casa viendo televisión y haberme traído un chica coqueta para salir, ya me aburrí y comienza a hartarme hacer todo con los amigos.
«Batman no seas cabrón, te estoy dejando buen varo en cada función, mochilas pa‘ los cuates, una del Ballet ruso de menos»

Por otro lado el martes pasan El Orfanato en el cinebar, a mi me gustó tons iré a verla, si les gustó ya saben y si van, me toparán por ahí.
(guiño guiño, ¿escucharon bien, lindas chicas solteras?)
Jajajajajajajajajaja

Mis pies izquierdos

Odio bailar, es una de las cosas que no sé hacer (como nadar) que no me interesa aprender (como nadar), pero que he hecho por complacencia de alguna mujer (como nadar). (Bueno, nadar no sé, pero meterse a la alberca it’s nice)

Justo hoy un amigo hizo de mi conocimiento sus intensiones de aprender a bailar, ¿motivos? las chicas bailan, el quiere una chica. Conclusión: Saber bailar te consigue chica. Mejor dicho aumenta tus posibilidades de tener una.

El baile es una de esas cosas que considero distantes en mi persona, quizá por mi tendencia antisocial, o porque nadie fomentó algún interés en ello. Miro a mis primos pequeños (10 y 7 años) y les encanta bailar, duranguense, rancheras, rock and roll, lo que sea, bailan alegremente. Confieso que era entretenido verlos bailar a sus escasos 4 años, ahora ya sólo son niños que bailan sin chiste.

Por otro lado bailar partenece a la lista de cosas que me desacreditan como latinoamericano; dentro de la magia del llamado en el extranjero «sabor latino», está bailar, y caray, yo no sé (por suerte bebo tequila) pero estoy perdido, aunque estando en algpun lugar remoto de finlandia, cualquier paso mal hecho que haga para impresionar no será opacado por nadie, jojojojo, asi que no estoy taaaan jodido.

Sin embargo eso me ha llevado a cuestionarme cosas como, todas las mujeres saben bailar, y las que dicen que no saben, a fin de cuentas lo hacen. Todas, hasta las darketonas gordas que escuchan puro metal feo y fresón, saben, me cae que sí. Pero ¿por qué? ¿cómo? ¿es un gen que poseen las chicas? ¿se acabaron los paquetes básicos latinos cuando yo llegué?
Eso fue segurmente, no me gusta bailar, no bebia tequila (hasta hace algunos meses), odio a maná, jamás le entré al rock en español, no me sé las letras de toooodas esas rolas que se cantan en las pedas, puff no me gusta la cerveza (pero la bebo eventualmente), no sé nadar y no me gusta asolearme. En pocas palabras, debí nacer en Noruega, una cosa así.

Me hubiera gustado saber bailar, hubiera hecho más amena la primaria, la secundaria, la preparatoria, la universidad y el contacto social en general. Incluso no sólo saber bailar, sino muchas otras cosas. Mientras mis compañeros de secundaria bailaban al ritmo de Ska, yo me sentaba en un rincón a escuchar a Rammstein y a Metallica. En las fiestas (cuando llegaba a asistir a una) mientras todos bailaban, yo me sentaba a ver a la niña que me gustaba baile y baile (mientras yo tocaba alguna rola de los smashing en mi cabeza para bloquear el ritmo infernal de las guarachas que sonaban).

Tango, me gusta la idea de saber bailar tango, es muy sensual, nada explicito y sin sentido como el perreo (el tango no se apodera de tu culo, como el regetton), lo encuentro hasta poético. Pero a fin de cuentas lo mío no es el baile, tengo la gracia de un robot para bailar, mis caderas no fueron hechas para moverse al ritmo de algo que no sea good old in-out nada más.

O Tap, bailar tap, como el buen Yisus tap dancin craist, al que Sour Girl adora.

Vean a esta niña, es en verdad un gen

http://www.youtube.com/v/A67PXoU0u8w&hl=en&fs=1&color1=0x3a3a3a&color2=0x999999

Aunque si yo fuera el padre no estaría muy orgulloso…

Y este me lo topé buscando el anterior, jajajaja.

http://www.youtube.com/v/_OBlgSz8sSM&hl=en&fs=1&color1=0x3a3a3a&color2=0x999999

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Estaba escuchando: Rodrigo Y Gabriela – Take 5 (foc-ing version 9)
via FoxyTunes

Charritos y cerveza barata

¿Es que hacemos las cosas sólo para recordarlas?
¿Es que vivimos sólo para tener memoria de nuestra vida?[…]
Jaime Sabines

Se trata de charritos y cerveza barata, bien dice Kiko, un personaje de Bunsen, un webcomic que me gusta mucho y que, después de andar no sé qué cavilando, esa frase me pareció sumamente útil.
Muchas veces quedamos atrapados dentro de las cosas que suponemos ser importantes, válidas, únicas o simplemente diferentes; estamos en ellas, convencidos de que es lo que importa y que cualquier otra cosa es una pérdida de tiempo o que es bajar un peldaño en nuestra evolución personal.

En un razonamiento de esos fue como regresé activamente al mundo blogger; consideraba un blog una especie de versión cultural de muy mala calidad, donde cualquier persona podía decir la mayor cantidad de pendejadas en el menor espacio posible, y que sólo contribuía a crear basura de le web; Sí es verdad, existen esas cosas, pero, gracias a esas ideas perdí de vista la otra cara, los blogs que tienen cosas buenas, los que aportan, los que te dejan un buen sabor del trago llamado Internet.
Aún así mi postura seguía renuente, sin embargo veía como se divertían las personas con sus diarios online, contando sus penas, secretos, historias y todo con una normalidad maravillosa; no estaban aportando contenido vital a la web, sólo estaban usando al Internet para satisfacer alguna deseo de ser humano del nuevo siglo. ¿Era eso malo? no, yo suelo leer webcomics por la misma razón, así que comencé un blog pero instalado en mi propio dominio, la fórmula: Un blog en el que aún cuidaba no caer en «vulgaridades» de la web y buscaba aportar «algo» de interés; resultado: Un blog que nadie leía (bueno, casi nadie) y que en realidad no me satisfacía escribir, porque según yo: «no tengo que escribir por ahora» pues me basaba en esa métrica de aportar algo.

Entonces, apareció Supersádico.
Betou y su blog me divertían (y aún lo hacen) de maravilla con su blog, la manera en que decía cosas, aportaba algo, compartía parte de él, y sin caer en un tipo definido de estándar que mi mente pudiera encasillar. Acortando la historia digo, me invitó a escribir, lo hice, leí más blogs, me gustaron, fui adentrandome más en la blogosfera, y me he animado, despues de ver blogs de gente que seguramente pensaba lo mismo logro hacer blogs buenos, interesantes, decir cosas, aportar algo, desahogarse, chismear y todo con un toque que los caracteriza.

Así es como creo que muchas veces uno debe «bajar» de ese mundo en el que se encuentra y convivir y aprender de ese otro mundo «inferior» del cual se desprendió alguna vez; y pasarla bien, se trata de charritos y cerveza barata, nada más fácil que ser uno y sentirse bien y, ¿por qué no?, mentar algunas madres, soltar algunos rants, besar algunas chicas y ensuciarse las manos, todo mientras lo pasemos bien.

Estoy aquí para mentar algunas madres, soltar algunos rants, besar algunas chicas (esta háganmela buena, porfas), compartir algunas cosas, y ensuciarme las manos. Así pues nos leeremos por aquí y por Supersádico de vez en cuando.

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Now playing: Nine Inch Nails – Heresy (Blind)
via FoxyTunes

Otra tonta película de amor

Anoche (o mejor dicho, muy muy muy temprano el día de hoy) estaba haciendo mi aportación al concurso de El Péndulo Enredado, de los 20 mejores segundos de las películas, que es subir un video con los 20 segundos de una escena y si ganas pues obvio, te dan un premio, pero el caso no es ese.

El punto es que dentro de las escenas que pude subir en esa primera tanda, estaba una de esas que personalmente me mueven el corazón, lo cual me hizo recordar las veces en que uno se ve reflejado en las películas; personalmente las

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Yair Lira y la Infinita Tristeza

Fue algo que había dado por perdido: asistir a un concierto de los Smashing Pumpkins; años atrás me los perdí con su gira del Adore, era joven, muy joven y papi no me dejó ir, jojojojo.

Billy volvió, quizá cumpliendo alguna promesa que desconozco, quizá por mera cuestión de marcas, corporaciones disqueras y demás, pero está de vuelta.

Yo no sé, como la estrella fugaz que has pasado toda la noche queriendo mostrarle a alguien y cuando por fin pasa, ese alguien ya no está junto a ti para mirar el cielo.

Los pumpkins están aquí, y en verdad lo digo, ojalá no lo estuvieran; he sido fan, sé las letras, cantaré los coros, agitaré los brazos, y doy fe que lloraré en alguna pieza, y quizá se note de entre mi máscara la linea de llanto. Pero algo hace falta aquí que se requiere para disfrutar.

Ahora sé que no estaba bien allá adentro solo, pero es verdad que no estoy bien solo acá afuera, pero adentro se siente igual.

Ataré fuertemente mi máscara al rostro, y esta vez llevaré una armadura invisible y de cristal; sonrisa lista, compañía lista, boletos listos, lo más importante hará falta, pero queda el consuelo de ver a Billy tocar…