Me gusta el color azul de tu cabello rosa

Me gusta el color azul de tu cabello rosa y el tono gris de tus ojos color miel. Como cuando mirándonos con los ojos cerrados nos decimos las cosas que pensamos si cruzar palabra. Así cuando nos penetramos como bestias con la ropa puesta o cuando miramos dos horas de noticias amarillistas sin la tele puesta. Sencillo como la física cuántica, o eterno como el cigarro que te fumas mientras te miro el alma a cada bocanada de humo, así es nuestro amor, tiempo que no se ha dado y un instante que se nos fue ya de las manos.

¿Te acuerdas de cuando me enredaba con cualquiera que tuviera al menos dos centímetros más de busto que tú? ¿Y que buscaba emular todos los placeres de la cama que no le dabas a otro mientras me los negabas a mi? Y en entonces nos queríamos ¿Te acuerdas?

Es seguro que me miras con tus ojos puestos en esa revista mientras otro te acaricia el cabello. Lo sé, ella me lo dijo cuando me surrua no sé que cosas mientras me lleva a la cama. Tú sentada como esperando el golpe que no llega, mientras acostado a tus pies yace mi silencio ensordecedor mientras te canto a Nine Inch Nails saltando de una almohada a otra de la cama.

¿Te has puesto a pensar que de existir, yo no te escribiría, tú no me extrañarías y la mujer desnuda aquí a mi lado no serías tú sino tú misma? Yo tampoco. Juro que es la última vez que mezclo mis antigripales con jugo de mango y Stolichnaya. Te dije que no iba a funcionar…

6 opiniones en “Me gusta el color azul de tu cabello rosa”

  1. Muy bueno el articulo, muy cierto el mirarse de manera profunda para llegar en silencio al rincón mas apartado de su ser, la cuántica nos lleva por la sustancia que organiza, alimenta, nos anima, prosa llena de pasión, calor y fuego intenso recorriendo despacio a través de las lineas, dibujando la situacion de la entrega, como describir el correr de la electricidad por los cuerpos, el temblar, cerrar los ojos cuando acaricias mis labios, cuando tus manos rozan las mías a un camino cierto de la aventura sea a plena luz o en medio de la luz de la luna abordando cada tejido que inunda la fibra transformada para conjugarse en placeres, deseos y mas cumplidos mientras los dedos tocan sus puntas… éxtasis de un sentencia entre miles y millones de estrellas, el caer de la noche y mis ojos cerrado contemplan tus ojos infinitamente ardientes como el fuego eterno el cual nos lleva amas allá de la imaginación, al ver nuestras siluetas compuestas, organizadas, transmitiendo el calor de un cuerpo al otro… fuego vivo, eterno y la recreación de los nuevos elementos con una energía dinámica, experimentando la caída del fluido electrizado dentro y fuera de nuestro organismo, compuesto, lleno y seguro.

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